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BRISTOL, England -- Hace algunos años formé parte de un equipo encargado de diseñar una maestría en periodismo digital. La universidad nos pedía que propusiéramos tres áreas de investigación para que los profesores del programa siguieran.
Una de las áreas que propusimos era sobre nuevos modelos de negocio para las noticias. Otra era sobre el uso de las redes sociales en la distribución de noticias. No recuerdo la tercera. Las tres fueron rechazadas por la autoridad académica de la universidad, debido a que no estaban en la lista de áreas de investigación aprobadas. Parecía que no íbamos a poder poner en marcha el programa.
De todas maneras apelamos al vicerrector, quien convenció a las autoridades académicas de que un programa universitario innovador podía (y debía) incluir áreas de investigación que no estuvieran aún aprobadas.
Por fuera del currículo
Tienes que ser un poco escurridizo si quieres innovar en una institución de 1.000 años de edad como una universidad. Los sistemas de recompensas de las autoridades académicas se sostienen sobre sistemas de publicación revisados y consensuados entre pares. Puede que no logres cambiar el currículo lo suficientemente rápido como para incluir la totalidad de innovaciones digitales que están aconteciendo.