Tuesday, July 16, 2013

5 malas palabras que periodistas deben decir sin ruborizarse

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El periodismo es el mejor oficio del mundo y trabajar con periodistas es divertido. Son irreverentes, inteligentes y graciosos.

Sin embargo, como grupo, tendemos a ser arrogantes y puritanos (me incluyo en esta crítica). Tendemos a vernos como sacerdotes de una profesión exclusiva y portadores de una normativa ética especial que sólo unos pocos podemos cumplir. Nos vemos a nosotros mismos como más puros, más objetivos y menos afectados por los prejuicios de los simples mortales que cubrimos.

Eso es al menos una parte de la razón por la que tenemos problemas en el nuevo mundo del periodismo emprendedor, donde los periodistas lanzan sus propios medios de comunicación. Si queremos fundar un medio, tenemos que reconocer por primera vez que el periodismo es un negocio, que alguien tiene que pagar las cuentas y que el periodismo involucra el intercambio de dinero. ¿Dinero? Esta es una mala palabra para los periodistas. Nos hace ruborizar. Se lo asocia con el tráfico de influencias, grupos de presión, el soborno, la corrupción y otros temas que suelen ser cubiertos por el periodismo de investigación.